En los momentos que estamos atravesando actualmente en las empresas, la  cooperación empresarial es una acción muy frecuente. Dada la competencia tan fuerte que existe, cada vez es más necesario la unión de empresas para realizar acciones concretas conjuntas, para buscar soluciones, para ser más fuertes o para aprender de los otros. Esta cooperación está fuera de planteamientos individualistas y ayuda a competir con más fuerza y con más posibilidades. A lo largo de este post expondremos en qué consiste y cuáles son las claves efectivas de esta forma de trabajo.

 

Comencemos por definir qué es la cooperación empresarial:

 

Aquellos acuerdos entre empresas para compartir recursos, capacidades o actividades con el propósito del mutuo aprendizaje y la mejora de la posición competitiva.

 

Antes de comenzar la cooperación tenemos que tener en cuenta y hacernos unas preguntas claves:

 

¿Con quién voy a cooperar?

 

Es difícil elegir una empresa que coopere con nosotros, debe ser una empresa con la que compartamos inquietudes, objetivos, motivaciones, que sea compatible con nosotros, que tenga solvencia, una filosofía de empresa y estilos de liderazgo compatibles, entre muchos más factores. ¿Fácil? No, pero si no lo tenemos claro y bien definido, aseguraremos los conflictos y romperemos la cooperación.

 

¿Qué requisitos mínimos son necesarios para la cooperación?

 

  • Que sean compatibles en la organización interna, en su cultura organizacional  y en su filosofía de empresa.

  • Que exista una confianza mutua entre los cooperantes.

  • Que tengan unos objetivos compatibles y bien definidos.

 

¿Qué es indispensable para que la cooperación sea efectiva?

 

  • Definir escrupulosamente todos los aspectos de la cooperación.

  • Buena relación y fluida entre los cooperantes.

  • Comunicación eficaz entre los socios.

  • Una clara y definida dirección de la cooperación.

  • Tener herramientas efectivas para la resolución de conflictos.

  • Transparencia en todo, incidiendo en los aspectos financieros.

 

En conclusión, la cooperación empresarial es necesaria en muchos casos, efectiva, si la hacemos bien y beneficiosa para nuestra empresa.

Requiere, sin duda, un esfuerzo extra en salir de nuestro individualismo y de nuestra burbuja empresarial.

Te pueden interesar también estos post relacionados:

 

Si estás pensando en cooperar, pero tienes necesidades de orientación y entrenamiento en las distintas habilidades que requiere una cooperación, ponte en contacto con nosotros, estaremos encantados de crecer contigo.

Compratelo!!!
Share This